San Antonio, un castillo de arena y sol, cerca de Santiago

Cuando hay una posibilidad de descansar del caos de Santiago, uno de los lugares preferidos es el Puerto de San Antonio. A una hora de Santiago, en la bella ciudad de Valparaíso se ubica esta ciudad empapada de lo rico de la bohemia chilena. ¿Te quedas en la ciudad de San Antonio? Pues entonces puedes caminar por el Paseo Bellamar para degustar los tradicionales caldillos o recorrer el legado de la actividad portuaria. Pero ¿Por qué no seguir explorando?. De Algarrobo a Cartagena, cada parada sobre la costa, es un deleite.

Primera parada: Algarrobo

Algarrobo es uno de los destinos preferidos por las familias, amantes de la ecología y deportistas  náuticos. El circuito entre de Parque El Canelo- El Canelillo, con sus playas de arena blanca componen  un lugar perfecto para disfrutar de una caminata o de juegos con los más pequeños.

Allí también se puede llegar en lancha hasta la Isla Pájaro Niño, declarada “Santuario de la Naturaleza” porque aloja al Pingüino de Humboldt y el Pingüino de Magallanes, ambos en peligro de extensión. Además en la reserva coexisten más de 20 especies de aves marinas.

En  la  Bahía que forman las playas de El Canelo y El Canelillo se ubica el Peñón de Peñablanca, otro del atractivos naturales que cuenta con un observatorio natural en el que pueden verse desde pelícanos hasta un Cormorán de alas coloradas.

La capital Náutica de Chile

Algarrobo se reconoce como capital Náutica de Chile, en el exclusivo Club de Yates se realizan competencias sudamericanas, y a lo largo de toda la bahía de Algarrobo cientos de deportistas practican: windsurf, surf, bodyboard, kayak y buceo.

Segunda parada: El Quisco

El Quisco tiene playas específicas para cada turista: Los Corsarios es uno de los balnearios preferidos por los grupos de jóvenes y los deportistas, mientras que Punta de Tralca es ideal para quienes piensan en un verdadero descanso. Arena blanca, opciones de bares y gastronomía a buen precio en una geografía inigualable es parte del popular y legendario Quisco.

Playa grande concentra la mayor cantidad de gente, ahí la Caleta de los Pescadores generó actividad desde la época colonial, por lo que actualmente alrededor del centro discotecas, bares y teatros han formado a uno de los destinos más visitados por los capitalinos.

Hacia el sur de El Quisco los balnearios no son aptos para el baño, sin embargo las formaciones rocosas de Las Conchillas, por ejemplo, forman piscinas de agua marina, y en el mar se practica Surf y bodysurf profesional.

Isla Negra, tierra de Neruda

Más hacia el sur, en Punta de Tralca, la península rocosa cambia la atmósfera para volverse un espacio de pura paz. La postal de esta comuna incluye a la casa más bella de Pablo Neruda, precisamente, la Casa Isla Negra. Una colección de botellas, mariposas, fotografías y hasta mascarones de Proa ayudan recrear el mundo del poeta.

Punta de Tralca es un destino que tanto los extranjeros como los locales deben conocer. Esta playa es un momento, en el que el viento, las rocas y el mar hablan con nosotros.

Tercera Parada: El Tabo

El Tabo está a 20 minutos de San Antonio, sin embargo es mucho más tranquila y natural que las otras playas. La ciudad se divide en cuatro playas principales: El Tabito, Las Cruces, Laguna El Peral y San Carlos.

Lo más recomendado por los lugareños es el camino que va desde Las Cruces hasta la Laguna El Peral, uno de los “Santuarios de la Naturaleza” que guarda Chile. Esta reserva es importante porque resguarda a cisnes de Cuello Negro, especies de patos como el Jergón y el Cuchara, entre cientos de especies protegidas por  el equipo  de Ornitología  de la Nación.

Las Cruces

En cuanto al pueblo balneario de Las Cruces, se destaca su historia arquitectónica. A inicios del s XX, la clase alta que trabajaba en torno al ferrocarril construyó ahí grandes mansiones, entre ellas  El Castillo Negro y la arquitectura de la iglesia parroquial proyectada por Pedro Subercaseaux.

La particularidad del pueblo de Las Cruces es que tiene dos pequeñas colinas desde las se toman excelentes panorámicas. Y quienes quieran recorrer un poco más, las playas Chépica y Chica ofrecen paseos en Kayak.

Cuarta Parada: Cartagena

Al lado de Las Cruces, Cartagena aparece como el último de los destinos del litoral central de Chile. Esta zona es una de las más tranquilas. En el camino hacia la playa aparece el mirador “René Poblete” ubicado en la Caleta de Pescadores de San Pedro, cerca de la estación de Ferrocarriles.  Desde allí con binoculares se percibe el Islote Lobos Marinos, y las piedras de Sal, unos montículos del mineral acumulado durante mucho tiempo.

Cartagena es un destino muy concurridos por familias, principalmente porque guarda la calidez de un pueblo que otrora fue netamente agrícola, todavía pueden conseguirse las clásicas frutillas de Lo Abarca y caminar por Terraza de Cartagena, un camino que une Playa Grande con Playa Chica reinaugurado hace poco tiempo.

Ahora si vamos en temporada alta, no podemos dejar de participar de los eventos culturales  que como en todos los rincones de Valparaíso se ofrecen: ciclos de cine y teatro, muestras literarias, entre muchas otras. De todas formas el barrio gastronómico de Playa Grande, las colinas de Playa Chica y los recorridos por la historia arquitectónica de Cartagena, hacen que este destino guarde agradable recuerdos de viento y playa.

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