s

Ultimos Reportajes
Bicentenario de dolor, fe y esperanza

Mes de la Solidaridad VPU

Misioneros de una mesa para todos

Encuentro de Académicos en la VPU

Inscripciones para Trabajo Voluntario de Invierno

ver todos los reportajes
Responsabilidad juvenil
Carretear sí, pero sin quedar “tirado”
Bailar, conversar y tomarse un trago, todo eso está bien y mucha gente lo hace. El problema es cuando el carrete se escapa de las manos y termina con consecuencias trágicas.
Por Equipo Periódico Encuentro

 

 

La madrugada del domingo 14 de junio pasado,  un menor de 15 años que conducía ebrio el vehículo de su padre protagonizó un trágico accidente que terminó con la muerte de cuatro adolescentes, en la localidad rural de Los Gomeros, 40 kilómetros al sur de Rancagua. Hechos como éste lamentablemente se repiten cada fin de semana, por eso, y con el fin de contribuir a la reflexión sobre la responsabilidad juvenil a la hora de carretear, es que compartimos el reportaje realizado por el Periódico "Encuentro" del Arzobispado de Santiago.

¿Carreteas? “¡Sí!”, es la rotunda respuesta de Luis Villar (21 años), estudiante de Ingeniería Comercial y coordinador de la pastoral juvenil de la parroquia Sagrada Familia, en la comuna de Macul. “El esparcimiento –dice- es un derecho básico. Hay un estereotipo en la sociedad que dice que si estás participando en actividades de la Iglesia no puedes carretear. Mentira. Uno también  tiene derecho a sentarse y compartir un rato con los amigos y amigas, a conversar y bailar. Pero me da lata ver la situación actual del carrete, que te tienes que reventar para hacer algo. Personalmente digo, qué tiene de entretenido vomitar a las 4 de la mañana o quedar como un ancla porque nadie te puede mover”.

Luis vive con sus padres y pololea hace casi un año. En ocasiones, se junta con otras parejas y sale a bailar a una disco. Cuando eso ocurre, con su grupo de amigos se rotan para designar el que en esa oportunidad no  puede tomar nada de alcohol porque va a manejar.

¿No tomas nada? “Nada de nada”, responde. Lo bueno es que no siempre es el mismo”, explica riendo. Y es que para él, salir y tomar algo de alcohol no está mal, “pero en su justa medida y cuidándose”. Y eso significa “saber cuáles son mis límites y lo que quiero para mí. Después no quiero andar diciendo: ‘Pucha, si me hubiera cuidado…’”. Cuando probó el alcohol por primera vez les contó a sus papás que le recalcaron que era responsabilidad de él tomar las precauciones. Le dijeron que si quería amanecer todos los domingos con “hachazo”, ellos lo iban a corregir, porque no querían eso para su hijo. “Me dicen que me cuide porque hay amor, cariño, porque la sangre tira”, declara.

Jennifer Alarcón (23 años), mantiene congelados sus estudios de educación diferencial mientras trabaja en un call center. Se junta casi todos los fines de semana con un grupo de amigos de la parroquia San Diego de Alcalá. Lo hacen en una casa, “con música de todo tipo, un asado o choripán bailable”, bebidas, cerveza y en ocasiones otros tragos, según el ánimo y el dinero disponible, entre las 22:00 y las 3:00 más o menos. “Contamos chistes, conversamos de las cosas de la vida, del trabajo, de los sueños que tenemos”, relata. Los papás "están muy tranquilos, porque nos conocen. Saben que si andamos a las tres de la mañana yendo a dejar a alguien no vamos a pelear con el primer grupo que nos pille, sino que tratamos de cuidarnos unos a otros”.

En la universidad y en el “Bella” (por el barrio Bellavista), Jennifer conoció los,“otros” carretes, con “mucho vino,mucho alcohol, peleas, cabros teniendo sexo en la calle. Para mí no tiene ningún sentido ir a un carrete y terminar muerto de curado, muerto de volado y que después me lleven a la rastra a mi casa”. Tampoco es el concepto de fiesta, de pasarlo bien, que tiene la doctora Estrella Gutiérrez, experta en temas de alcoholismo, que colabora en el policlínico Obispo Enrique Alvear, en la población José María Caro. “La fiesta, la celebración, el ágape, lo encuentro fantástico, lo que el ser humano necesita es contactarse con otros, conversar, sentirse acompañado, compartir”.

¿Por qué los excesos en muchos carretes juveniles? Según Jennifer, tiene que ver con el sentido de la vida. “Los chiquillos que carretean en exceso no saben ‘para dónde va la micro’. Tiene que ver también con los límites, porque conozco niños que tienen 15 años y andan en la calle a las 5 de la mañana”.

Según la doctora Estrella Gutiérrez, hay otros dos elementos que explican esos excesos: la falta de proyectos que incentiven la vocación social de los adolescentes, cuando empiezan a contravenir las normas impuestas para fortalecer su propia independencia. Es entonces cuando “la sociedad tiene una oferta muy poco sana: trago muy barato, de fácil acceso, de fácil consumo y fácil de llevar consigo”. Por otra parte, afecta la realidad de “una vida moderna muy embrutecida, que va tras el consumismo, la competencia, con ambientes de trabajo y de estudios poco gratificantes, como para decir el viernes en la tarde: ‘¡Por fin! ¡Ya no más pega! Ahora soy libre para tomar cuanto quiera y hacer lo que yo quiera’”.


Licencia con puntos

En mayo pasado se han multiplicado las malas noticias respecto de carretes juveniles que terminaron en accidentes fatales, como por ejemplo los 5 jóvenes de Cerro Navia que murieron en la ruta 68 o la gran cantidad de accidentes ocurridos durante el fin de semana del 21 de mayo.

El presidente de la agrupación de víctimas de accidentes de tránsito, Pedro Leiva, sostiene que al año hay aproximadamente 900 accidentes de tránsito con resultado de muerte protagonizados por jóvenes. El 40% de ellos está asociado al consumo de alcohol y el 60% al desconocimiento de las leyes de tránsito (ver recuadro con recomendaciones). Es más, la Presidenta Michelle Bachelet anunció en su cuenta anual ante el Congreso Pleno el apoyo a la creación de un sistema de puntaje para las licencias de conducir, que permita sancionar y también prevenir mayores accidentes.

 
Para Beber sin excesos
Antes de ir a un carrete, comer algo contundente.

Al bailar se pierde mucho líquido y da sed, para calmarla es mejor tomar agua, bebidas, jugos de frutas.

No beber más de doce tragos en una semana y no en días continuos. Se entiende por cada trago, por ejemplo, un vaso de cerveza, una copa de vino o un vaso chico de algún licor fuerte.

No hay problema en que una persona no alcohólica beba una copa de vino al almuerzo y otra a la cena todos los días.
Fuente: Doctora Estrella Gutiérrez

No quiero ser un peligro público

¿Qué pasa por tu mente cuándo ves imágenes de accidentes automovilísticos?
“Yo no quiero eso para mí. No quiero ser otro peligro público más”, contesta Luis Villar. Al respecto, el sacerdote Galo Fernández, Vicario de la Esperanza Joven, opina que la sociedad entera debiese preguntarse por qué los jóvenes caen en los excesos: “De algún modo están gritando algo. Percibo una búsqueda de sentido en un mundo que lo ha perdido. Hay mucho de soledades y de no encontrar espacios donde vivir y desarrollarse”. A todo esto hay que agregar que vivimos “en una sociedad tremendamente competitiva. A veces los jóvenes viven en tensión por los estudios, con una sobrexigencia que los carga durante la semana y vivir estos ritmos aparece como un escape”.

En su primer año de universidad, Luis Villar también vivió una etapa un poco más oscura en este aspecto. Sin embargo, se dio cuenta de algo: “Al otro día ya no tienes uno, sino dos problemas: el que tenías antes de ir a carretear y la tremenda caña. Yo tengo un apoyo para no llegar a los extremos que es la fe”. Asegura:“Cuando uno se ha encontrado con el Señor, los problemas se afrontan de otra manera. Uno no se escapa, sino que encuentra en Cristo una respuesta a los problemas, y eso es decirle que uno está en sus manos”. El Padre Galo coincide y espera que los jóvenes católicos “experimenten toda la alegría que la juventud implica, pero que al mismo tiempo sean un aporte, sean aquellos que plantean la claridad sobre el sentido de la fiesta, quemes el compartir, y que no se transforme en desenfreno”.

 

 

Lea entrevistas completas en www.iglesiadesantiago.cl

 


Publicado el Jueves 18 de Junio de 2009.
« Volver

¡Ahora te toca a ti! Escribe tu comentario sobre este reportaje.
Tu nombre:
Tu correo:
Mensaje:
Código de validación:
« Volver


Vicaría Pastoral Universitaria
Arzobispado de Santiago
© 2006-2007 Área de Comunicaciones
Todos los derechos reservados