
Comenzando un nuevo año pastoral, el padre Tomás Scherz comparte sobre lo que fue su primer año a cargo de la Vicaría Pastoral Universitaria y los grandes desafíos que enfrenta el equipo VPU para este 2009.
Entre risas y una mirada profunda y reflexiva en el horizonte, el vicario haceun breve análisis del contexto universitario al cual se enfrenta la pastoral recalcando las líneas de acción que deberán marcar el camino de la Misión Universitaria 2009.
Su vida ha estado vinculada al mundo universitario, como alumno, académico, asesor pastoral…el 2008 como vicario ¿Cómo ha sido su experiencia en 2008?
Para mí, fue un proceso extraordinario, comparándolo con la clásica vida pastoral que tiene un cura. Noté una muy buena recepción y como se trata de mi primer año, se me ha hecho fácil el trabajo. La labor pastoral se ha dado bajo un proceso natural con rasgos de continuidad.
El 2009 nos seduce con nuevos desafíos en torno al discipulado-misionero. ¿Podría nombrar algunos ejes del trabajo pastoral?
Seguiremos el camino tradicional de la pastoral buscando elementos que potencien el trabajo, apuntando a nuestro deseo de rearmar nuevas comunidades en las facultades y en la misma Vicaría. En este sentido se inserta nuestro retiro de Semana Santa en Punta de Tralca, alimento espiritual de las pastorales. Queremos que sea una experiencia personal fuerte y profunda que motive la incorporación de mucha gente a la vida de la pastoral, que surja en cada uno el deseo de encontrar en el ambiente universitario un lugar donde vivir una vida cristiana. También tendremos las tertulias que el año pasado tuvieron una muy buena evaluación, por eso la idea es potenciarlas mucho más para favorecer un diálogo más informal con los jóvenes. Quizás tenemos que hacer tertulias más seguidas, pero no multitudinarias. Por otro lado, también qieremos hacer un encuentro anual o semestral con aquellas personas que han tenido una experiencia de vida al alero de la Vicaría. El año pasado se dio un primer paso al conformar el Círculo de Amigos de la VPU reuniendo a jóvenes de diversas generaciones y este año, la invitación es que estas personas participen apadrinando, compartiendo su testimonio y aportando su creatividad para que hoy los jóvenes de sectores socioeconómicos bajos puedan participar de la experiencia de encuentro con Jesús.
Los Obispos nos llaman a ser protagonistas de la Misión Continental. ¿Cómo acogemos la invitación?
Hemos cumplido con nuestra propuesta arquidiocesana; que este lugar no sólo sea un lugar de formación, encuentro, maduración y acompañamiento sino también, un lugar de iniciativas universitarias que no están tradicionalmente vinculadas a la VPU. Por eso, un deseo que va de la mano al proyecto de la Vicaría es que se amplíe el lugar de encuentro con Cristo hacia los estudiantes de educación superior. Es decir, más comunidades en más facultades; un acercamiento a las pastorales, grupos misioneros y aquellas instancias de trabajos universitarios atomizados. Para nosotros, la Misión es una realidad permanente en la pastoral. Debemos reforzar este carácter misionero al interior de la educación superior.
Y la vicaría… ¿Está preparada para la realidad universitaria?
La VPU ha sabido responder a los distintos procesos del ambiente universitario, radicalmente distinto al de hace 15 años. Sin embargo, hay que buscar la forma de apropiarse y hacer presencia en el mundo universitario. Es muy desafiante conquistar a chiquillos que constituyen en su mayoría la primera generación de estudiantes en sus familias y provienen de lugares de escasos recursos. La pastoral no puede pensar en elites sino en una diversidad socioeconómica, como un proyecto país. Hay que saber cómo aprovechar positivamente y hacer presencia en la sociedad a través de esto.
Frente a la contingencia de la Educación… ¿Cuál es el rol que cumple la Vicaría?
La Vicaría tiene que tomar parte en la Educación. En 2008 lo intentamos a través de la tertulias y encuentros con académicos, pero no hemos tomado un rol protagónico porque la discusión aún está en su marco general. Pero, podemos aportar en los criterios de orientación: calidad, acceso, tipo de universidad, etc… Por ejemplo, un tema preocupante para nosotros es que la universidad se está transformando en un simple instructor de profesiones. Por efecto del mercado están demandando carreras más productivas frente a las reflexivas o antiguamente llamadas ociosas -filosofía, sociología- perdiendo necesariamente la formación integral de la persona. Aquí la pastoral universitaria es sumamente importante porque genera una instancia reflexiva de la vida, del sentido
del hombre.
¿Cómo sueña la celebración del Bicentenario de Chile?
El Bicentenario para la Iglesia significa poder mirar al país con el prisma de Jesucristo, sobre el bien común… Me gustaría ver un gran contingente de jóvenes con una “misión país” ad-intra en las universidades. Por ejemplo, la VPU puede intervenir los problemas de contingencia con reflexiones en torno a la Doctrina Social. Grupos universitarios que, con la mirada de Jesucristo, estudien sistemáticamente las problemáticas, con la intención de renovar las áreas sociales.