El pasado 10 de mayo el estadio Pacaembú de Sao Paulo, Brasil, esperaba repleto de jóvenes la visita del Papa Benedicto XVI, en su primer viaje a Latinoamérica como Pontífice. El Encuentro de los Jóvenes con él, fue una fiesta más dentro de la estadía del Papa por el país de la zamba con motivo de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe que reunió a obispos de todo el continente para reflexionar sobre la realidad de la Iglesia bajo el lema “Discípulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida” ¿Qué le dijo el Papa a los jóvenes? ¿Cómo se inserta su mensaje de pastor en la realidad juvenil de Chile? Conversamos con dos protagonistas chilenos en este encuentro para conocer sus impresiones.
En su saludo a los fieles que lo esperaban en el recinto deportivo, el Papa se refirió a los jóvenes como “los primeros protagonistas del tercer milenio... son ustedes quienes van a trazar los rumbos de esta nueva etapa de la humanidad”, recordando así la observación hecha por su antecesor, Juan Pablo II en Mato Groso en 1991. “Benedicto ha ido a Brasil y en su visita a Sao Paulo uno de sus primeros encuentros fue con la juventud invitándola a ser protagonista de la sociedad, hay una mirada esperanzadora en él. Dice ustedes son los constructores de este mundo nuevo, son los encargados de hacer de la sociedad una más justa y fraterna, cumpliendo las obligaciones frente al Estado, respetando sus leyes, no dejándose llevar por el odio y la violencia, siendo ejemplo de conducta cristiana en un ambiente profesional y social”, comenta Sebastián Aguirre (33), Secretario Ejecutivo de las Vicarías de Pastoral Social y Trabajadores de Santiago.
Antes de llegar a las vicarías, Sebastián estudió sicología, trabajo social y un año de ingeniería hasta que descubrió que su vocación iba por lo social. Hace poco partió a Brasil no por su atractivo turístico sino para escuchar las palabras del Papa Benedicto a los jóvenes y aunque el discurso del Papa fue en portugués, este joven profesional entendió perfectamente el espíritu de las palabras del Papa y se vino a Chile con el corazón contento. “Me sorprende el protagonismo que el Papa le da a la juventud invitándonos a evangelizarnos entre nosotros. Con esto está diciendo que hay una admiración, un cariño horizontal. Que yo te pueda evangelizar a ti en el día a día. Un par sencillo, un amigo. A eso nos llama el Santo Padre, a evangelizarnos entre nosotros mismos. No es necesario mirar hacia arriba para encontrar a Dios y para evangelizar”.
¿Por qué decidiste participar de este encuentro con el Papa en Brasil?Vi esta experiencia como un escape a lo esencial, para preguntarme si mi trabajo se está haciendo como Dios quiere, para preguntarse qué quiere Cristo de mí. Fue una oportunidad para escuchar qué quiere el Santo Padre de nosotros. Siempre hay que abandonarse, porque uno puede estar conquistado por la pega, con la eficiencia, pero eso no es lo más importante. Lo fundamental es poder hacer el sentido de tu vida y de tu trabajo el sentido de Dios. Si no hay sentido de Dios en tu trabajo, en tu familia, con tus amigos, en tus decisiones nos estamos engañando.
Como profesional joven ¿Cómo haces eco del llamado a santificar el trabajo?
En el discurso está el tema de la santificación del trabajo que tiene que ver con hacer el trabajo de Dios, entendiendo que el otro es mi hermano, ahí se hace vivo el Evangelio. Su llamado a tener relaciones de solidaridad, paz y bien es una invitación muy interesante para un joven que está recién empezando a trabajar o para los futuros sicólogos o abogados.
Tal como señala Sebastián, Benedicto XVI ha hecho un claro llamado a los jóvenes "a la gran misión de evangelizar a los muchachos y muchachas que van errando en este mundo, como oveja sin pastor". Un llamado potente que principalmente requiere cultivar un estilo de vista coherente con la fe, así lo estima el Padre Cristián Precht, Vicario de la Zona Sur quien estuvo presente en la misa inaugural de la V Conferencia y siguió de cerca el desarrollo de cada uno de los momentos vividos en este tiempo de gracia.
¿Qué necesitan los jóvenes para misionar en otros jóvenes que no conocen a Jesucristo? La primera herramienta es siempre el testimonio de un cristianismo alegre, diáfano, que transpire un amor genuino por Jesús y su Evangelio.
¿Cómo evangelizar a jóvenes que si bien se consideran católicos lo son “a su manera”?Poniéndolos en contacto con Jesús. La razón de tantos "a su manera" es que no han leído el Evangelio. Por eso el Papa, en el mismo discurso, subraya la importancia primordial de conocer y amar las Escrituras. De lo contrario, hablamos de alguien a quien no conocemos.
Un estudio del Centro de Investigaciones Socioculturales CISOC-Bellarmino (“Jóvenes: Orientaciones valóricas, Religión e Iglesia Católica") deja en evidencia que en los jóvenes hay consenso de que lo más importante para un buen católico es ser una persona de fe y expresarla concretamente. Por el contrario, mucho menos importancia como condiciones de catolicidad es la que asignan los jóvenes a la participación en acciones culturales y en el seguimiento de normativas magisteriales sobre moral sexual.
¿Cómo se enfrenta desde la iglesia esta realidad?Es contradictorio querer una fe "que se exprese concretamente" y no asumir las formas como la Iglesia expresa su fe en el culto, en la moral sexual y en la acción social. Los jóvenes no son tontos y son conscientes de esta dicotomía... Lo mejor es invitar a la coherencia y, sin condenas ni rechazos, dar razón de nuestra esperanza. Nuevamente hace bien conocer, por lo menos, el Nuevo Testamento para aprender de los primeros cristianos su coherencia entre su fe, el culto y la vida... Y no se puede decir que hayan sido pernos ni pacatos. Era sólo cuestión de fidelidad...
El Papa en su discurso a los jóvenes habla del sentido de sus vidas preguntándoles ¿cómo vivir plenamente?. Incluso va más allá confesando la tristeza de los pastores cuando ven las amenazas de nuestros tiempos hacia la juventud, como la influencia de la droga, la violencia, el dolor, la desesperanza, la exclusión social o falta de oportunidades. A pesar de esa dura realidad presente en nuestros pueblos el Papa llama a la juventud a ser apóstoles que inviten a otros “a tener una experiencia de fe, esperanza y amor” que de sentido a la vida.
¿Cómo ver el paso de Dios inclusive ahí donde muchos ven ausencia de Dios?No se pueden dar respuestas genéricas ni recetas genéricas. En todo caso, en estas situaciones siempre se necesita a un acompañante, sea este laico, religioso o cura...
En el fondo hay una pedagogía de Dios que debemos desarrollar en la vida para comprender lo que preguntas. Y vuelvo a lo mismo... cuando se trata de gente que estudia para una carrera, que tiene formación intelectual y a la que se le enseña a pensar... ¿ cómo puede ser que tengan tiempo para todo, menos para estudiar su fe ? El sentido de la vida es demasiado serio como para dejarlo entregado a un sentir sin profundizar en las raíces de la propia fe.
Te invitamos a ti también a poder reflexionar sobre el mensaje del Papa Benedicto XVI a los jóvenes en Brasil. Leer discurso completo.