¡Más calidad en la educación! ¡educación para todos!. Hoy la palabra educación suena fuerte en el ambiente sociopolítico de nuestro país, así lo demostró el reciente discurso presidencial del día 21 de mayo en el Congreso Nacional y las constantes opiniones de expertos que surgen en el debate público y que demuestran que ha llegado el momento de mejorar el sistema educativo chileno. Si bien existe mayor conciencia de la necesidad de mejorar la manera de enseñar, también existe preocupación por llegar a quienes cuentan con menos recursos económicos y que ven en la educación una herramienta para superar las condiciones de pobreza en que se encuentran. Ínspirados por un espíritu solidario, de justicia social y convencidos que la educación es un derecho para todos han surgiso distintas iniciativas en manos de jóvenes universitarios.
El equipo de VPU.CL conoció a un grupo de estudiantes universitarios que hace un tiempo atrás dieron vida a un proyecto social que justamente busca acercar la educación a quienes no tienen mayores acceso a ella. Esta iniciativa busca educar a niños inmigrantes mediante reforzamiento escolar. Los alumnos son niños ecuatorianos y peruanos que viven en un cité en medio del barrio universitario de Santiago y que por falta de recursos no pueden asistir al colegio. Esta iniciativa fue un verdadero descubrimiento del que nos relató Lucía Donoso, estudiante de pedagogía Universidad Católica, una de las pioneras del proyecto. “Esto comenzó cuando una amiga, María José Encina, acompañó a una abuelita hasta su casa. Al llegar al cité donde vivía la abuelita, María José se dio cuenta que desde las casas aledañas salieron varios niños a encontrarla. La ‘Coté’, como estudiante de pedagogía, les preguntó sus nombres y en qué curso estaban. La sorpresa fue cuando le contestaron que ninguno asistía al colegio. Inmediatamente, sin pensarlo mucho, la Coté se ofreció a enseñarles”. Así surgió el proyecto “Ñucanchi Guas”, que quiere decir “Nuestra casa” en Quechua.
"Nos motiva luchar contra de la desigualdad social desde la educación", comenta Lucía , quien junto a estudiantes de pedagogía de la Universidad Diego Portales atiende actualmente a unos 20 niños inmigrantes del Barrio Universitario. Esta atención se realiza dos días a la semana, a través de clases de distintas materias y talleres que son impartidos por Lucía y el resto de jóvenes para que estos pequeños puedan aprender y recrearse. Primero se reunían en un sala de la universidad, pero hoy lo hacen en una casa del mismo barrio. El acento de esta actividad, explica la estudiante universitaria está en superar la pobreza desde dentro, rompiendo la desesperanza y baja autoestima que tienen las personas. “Al romper esa sensación de que la vida es dura y que seguirá siendo de esa manera, creo que hay posibilidades que a futuro las personas tengan mas opciones de salir de la pobreza.”
Al igual la experiencia con los niños inmigrantes, los jóvenes detrás del proyecto “AprenDamos” tienen fe en que la educación es una clave para superar las condiciones de pobreza que afectan a muchas familias en nuestro país. Este programa nació a principios del año 2006, cuando el matrimonio formado por Rodrigo Zambrano y Claudia Silva, constataron la necesidad que tenían muchos niños de la población La Bandera, de contar con un espacio que les brindara la oportunidad de reforzar sus estudios y la de jóvenes que buscaban prepararse para rendir la PSU y no contaban con los medios para hacer un preuniversitario.
La espiritualidad presente en “AprenDamos” se basa en el testimonio de Jesús que busca acoger a todos quienes lo necesiten. Por ello, lo que se busca es lograr ser un organismo educacional que entregue herramientas que complementen el proceso educativo formal de niños y jóvenes que lo necesiten. "Estimamos que la educación es la principal herramienta de progreso y movilidad social, sobre todo para aquellos hermanos que carecen de un respaldo económico o de redes sociales que les permitan desarrollar su capital humano. Por eso nos motiva el entregar a niños y jóvenes, educación complementaria a sus estudios formales, orientándoles en el descubrimiento de sus capacidades e intereses y buscando integrar a sus familias en su proceso de enseñanza y aprendizaje. “ Enfatiza Rodrigo Alarcón, estudiante de Derecho de la Universidad de Chile y uno de los gestores de este proyecto.
Rodrigo, es exigente y no ve su colaboración como “beneficencia”, más bien siente que es un deber, un compromiso que se adquiere con la sociedad cuando se tiene la oportunidad de estudiar. “Creo que utilizar mi profesión como medio para combatir la pobreza es algo en lo que me siento súper comprometido y lo tengo asumido como algo que forma parte de mi vida. Sobre todo porque pienso que en la medida que uno se forma como profesional, la superación de la pobreza y la construcción de una sociedad más justa, debe hacerse colocando los conocimientos que hemos adquirido a disposición de esta tarea.”
Vamos que se puede!
Iniciativas juveniles como las de Lucía y Rodrigo representan es la realización de un sueño, de poder responder a una carencia, con pocos recursos y mucho entusiasmo para seguir creciendo.
Lucía llegó “chocha” a su casa la semana pasada. Un niño del grupo al que ayuda aprendió las tablas de multiplicación y entendió para qué servían. Rodrigo está satisfecho porque un grupo de jóvenes de La Bandera, entró a la universidad, muchos de ellos son los primeros en sus familias en acceder a la educación superior. Estos saldos positivos los impulsa a seguir adelante y soñar en grande.
“AprenDamos” quiere constituirse como persona jurídica de derecho privado sin fines de lucro, para poder postular a las distintas oportunidades de financiamiento que existan, con el objeto de crecer en cantidad de voluntarios que puedan apoyar a más niños y jóvenes en su formación educacional. “Lo que más me ha marcado de esta experiencia ha sido convencerme cada día que más de que todos los seres humanos somos depositarios de la misma dignidad y el mismo derecho a desarrollar nuestras vidas de acuerdo a ella. Me he dado cuenta que hay una enorme inequidad que existe en materia educacional en nuestro país y cómo hoy miles de niños y jóvenes siguen condenados a recibir educación de mala calidad, con lo cual se perpetua el círculo de la pobreza. “ Cuenta Rodrigo.
Lucía, sueña con que los niños que participan de “AprenDamos” se den cuenta que son capaces de aprender, desafiarse, estudiar y pararse frente al mundo con la identidad que le da su país de origen.
Si quieres ser marcado con experiencias tan gratificantes como éstas ambos proyecto te invitan a colaborar:
Proyecto “Ñucanchi Guas”
Hay varias formas de contribuir ya sea ayudando con donaciones (útiles escolares, ropa, alimentos) o participando más directamente con los niños. Para esto debes contactarte con el equipo coordinador a nucanchi.guasi@gmail.com
“AprenDamos”Se necesitan más voluntarios dispuestos a entregar parte de su tiempo a enseñar a niños y jóvenes de la población La Bandera, apoyándolos en reforzamiento escolar al menos una hora a la semana. Quienes estén interesados en participar en el proyecto pueden escribir a: proyectoaprendamos@gmail.com