En una eucaristía celebrada el jueves fue nombrado como nuevo Vicario para la Pastoral Universitaria el Padre Tomás Scherz Take. La Misa, fue presidida por el Arzobispo de Santiago, Cardenal Francisco Javier Errázuriz y concelebrada por Monseñor Fernando Chomalì, Obispo Auxiliar, vicarios y sacerdotes. En la misa se dio lectura a los decretos oficiales, que nombran como Vicario Para la Pastoral Universitaria al Padre Tomás y como Provicario al Padre Lionel De Ferrari.
El Cardenal Errázuriz agradeció al ex pastor de los universitarios, padre Andrés Moro, y también a todas las personas que han trabajado con él durante este tiempo.
“Me acuerdo cuando el padre Andrés Moro asumió en la calle Moneda totalmente desafiado por los jóvenes que estaban ahí. Es hermoso el tiempo que ha transcurrido, son hermosas las vivencias, lo que ha crecido la Pastoral Universitaria. Muchas gracias a todos los sacerdotes que han apoyado este trabajo y han estado cerca de esta Vicaría. Realmente tenemos muchos motivos para agradecerle al Padre Andrés ”, expresó.
El Cardenal encomendó al Padre Tomás y al Padre Lionel la misión de evangelizar la Educación superior destacando que se viven tiempos difíciles, pero que existen signos de esperanza que alientan el trabajo pastoral. “Los invito de todo corazón a asumir los grandes desafíos que nos entrega el documento de Aparecida y el gran don que es éste para nuestra Pastoral Universitaria. De esta manera esa inmensa alegría y gratitud ayudarán para que sean muchísimos más los universitarios que crean en Jesucristo y quieran construir su vida en base a Él”.

Entrevista al Padre Tomás Scherz:
“La pastoral representa un trabajo misionero".
La misión de ser el nuevo Vicario Episcopal de la Pastoral Universitaria es un paso importante para el Padre Tomás, pues conlleva la responsabilidad de llevar la voz del evangelio a la realidad de la Educación Superior, una realidad que conoce de cerca por su experiencia como alumno -estudió Licenciatura en Filosofía - y como académico en las universidades Alberto Hurtado y Católica.
La figura del Padre Tomás puede resultar familiar para más de alguien vinculado a la VPU. Esto porque en 2005 el Padre Tomás, de regerso de Alemania donde estudió un doctorado en Filososfía, vino a la vicaría a apoyar el trabajo pastoral.De esa experiencia recuerda el acompañamiento espiritual a estudiantes, las visitas que realizó a algunas pastorales, su cercanía con la Escuela de Formación de Líderes Cristianos, entre otras actividades.
De entrada, el padre Tomás habla de la importancia de la pastoral universitaria en la educación superior, pues “permite que la fe ilumine el futuro profesional del estudiante y su manera de ser cristiano en ese ambiente, es una instancia que amplía el horizonte de aquellos que quieren ver en la universidad una mera instrucción para sacar un cartón lo antes posible”. Por ello es que para el p. Tomás la universidad es mucho más que un lugar donde se instruye una profesión. “Hoy algunas universidades adquieren una tendencia, lamentablemente, cada vez más profesionalizante que las convierte sólo en instituciones de instrucción para desarrollar una actividad futura”. “A falta de esa instancia reflexiva que se extiende en un horizonte más amplio de la actividad y el destino humano –aspecto distintivo y original de la universidad-, la misma presencia de la fe en ella suscita la pregunta que va más allá del ámbito de la instrucción”, comenta. Por, eso es también importante agregar que esa instancia “reflexiva” suscitada por la fe, permite descubrir que la tradicional formación en una profesión no puede dirigirse sólo a un proyecto individual, sino a la sociedad toda.
Con un resultado en la Prueba de Aptitud Académica que le permitía optar entre varias carreras, el p. Tomás quiso estudiar Filosofía en la Universidad Católica. Eran momentos económicamente difíciles para su familia que lejos de restringir sus sueños lo llevaron a ver en la carrera un testimonio evangélico, tal como incluso le sugería su propio padre. “Estudiar filosofía cuando todos buscaban una profesión que diese recursos era muy desafiante, era vocación y ese es el elemento central en la educación religiosa; tener una vida libre de poderes caprichosos o efímeros”.Estudió algunos años de carrera cuando se dio cuenta que el Señor lo llamaba al sacerdocio. Ingresó al Seminario, paralelamente terminó sus estudios en la Católica y finalmente se ordenó sacerdote en 1995, por Monseñor Carlos Ovieda Cavada.
Al cabo de cuatro años de profunda labor pastoral y también académica el Padre Tomás fue enviado por el Arzobispo Francisco Javier Errázuriz a realizar un doctorado en Filosofía a la Universidad alemana Eberhard Karls en la ciudad de Tübingen. Allí obtuvo calificación ‘Magna cum laude’ por su investigación sobre la ley natural en Tomás de Aquino.
Educación de Calidad
La preocupación por una mejor calidad manifestada en distintos sectores sociales no deja indiferente al futuro vicario. A su juicio pone en evidencia la necesidad de ofrecer un mejor futuro en el ámbito educativo. “Es una demanda que hay que discutir y diría que estamos todavía en barbecho. La cuestión de las oportunidades es también una pregunta por la calidad. Es claro para todos que la educación es fundamental para salir de la pobreza, pero la calidad no es solo formación de excelentes “productores”, sino de aquellos que le dan identidad a una sociedad, a su manera de ser y vivir, que evidentemente no puede agotarse en un éxito económico –sobre todo si eso significa entender la razón humano como una herramienta puramente utilitarista. Por ello hay que preguntarse si la calidad de la educación se logra con más tecnología de punta y computadores; o aquella que integre los diferentes ámbitos del desarrollo humano”.
Entre las instancias de reflexión el Padre Tomás desataca el Consejo Asesor Presidencial de Educación Superior que este mes entregará un informe que analiza temas de financiamiento, calidad, eficiencia del sistema e institucionalidad. “Algunos lo critican porque no tiene carácter resolutorio pero como instancia de diálogo que involucra distintos aspectos, especialmente el de la equidad, me parece muy bueno. Se le puede criticar por un lado, que parece un grupo que busca resolver problemas técnicos, y por otro, que se desentiende de la implementación rápida y transparente de aspectos esperados hace mucho tiempo. Creo, sin embargo, que quienes lo componen avalan una preocupación de la educación en todos los planos, y por otro, que actuar sin un diálogo reflexionado es precisamente uno de los errores más graves en materia de educación”.