Nerviosismo, ansiedad y temor son los sentimientos que embargan por estos días la espera de los más de 240 mil jóvenes que rindieron la Prueba de Selección Universitaria PSU la semana pasada. El próximo viernes 21 de diciembre, será la hora de la verdad, cuando los resultados del examen sea dado a conocer y comience el proceso de postulación a carreras en instituciones de educación superior .
Claudio Poggini, alumno del colegio Cristóbal Colón, es parte de esta ansiosa espera. Por mientras ocupa su tiempo en informarse pues su opción ya está clara, quiere estudiar Ingeniería Civil en la Universidad de Chile “es eso o nada”, dice Claudio. Enfatiza que, es clave tener claridad de lo que uno quiere estudiar para no dejarse llevar por la invasión publicitaria que realizan por estos días las instituciones de Educación Superior.
“Tengo saturado el correo de ofertas académicas, se que somos clientes, por eso hay que informarse, la información sobra. Hay que seleccionar la información que uno necesite. Ya antes de la PSU estaba viendo los aranceles, las opciones de becas y créditos “comenta.
El llamado entonces es a ser un postulante informado, sin embargo, por mucha que sea la información hay jóvenes que no tienen claro qué estudiar todavía ni dónde y esperan los resultados de la PSU para tomar la decisión. La orientadora vocacional del Colegio Sagrados Corazones, Myriam Ortega, comenta que no todos los jóvenes salen del colegio preparados para elegir una carrera para toda la vida, por eso hay que ser cautelosos cuando sucede eso.
¿Cómo elegir una carrera?
Primero hay que descubrir cuáles son sus intereses y sus proyecciones futuras. Preguntarse si se ven en esa profesión toda la vida, primero estudiándola y luego ejerciéndola. Por ejemplo, los del área de la salud, tienen que saber que van a trabajar con turnos.
El tema económico también es importante, pero no fundamental y no puede determinar la elección de una carrera, eso siempre se lo digo a los chiquillos. En este aspecto hay que lidiar un poco con los padres que ponen la proyección económica por sobre los intereses y capacidades de sus hijos.
¿Cómo separar lo que quieren los padres de los que realmente anhelan los jóvenes?
Es súper difícil, yo diría que es esa la parte que más cuesta, ya que son los padres los que financian los estudios y eso genera en los estudiantes una presión extra. En esos casos los chiquillos deben informarse, hacer un listado con sus opciones de carreras e instituciones. Ya informados pueden plantearles, con argumentos convincentes, el tema a sus padres y conseguir su apoyo. Lo oportuno es no dejar que el tiempo pase y lo antes posible sentarse a conversar con los papás.
¿Cómo descubrir para qué carrera uno sirve?
A pesar del acompañamiento que hay en los colegios, hay muchos chiquillos de cuarto medio que no saben qué estudiar, los procesos madurativos siempre son distintos. Algunos te piden que tú le digas que estudien, porque no saben. La clave está en vivir experiencias que te acerquen a lo que te gustaría estudiar; conversar con universitarios que estudien esa carrera y les cuenten, en su mismo lenguaje de joven, lo que es la carrera.
Los cupos para ingresar a las universidades” tradicionales” son restringidos, pero hay una gran oferta de instituciones privadas. La orientadora vocacional, aconseja que se tomen con calma los resultados de la PSU. “Si no se quedó en la carrera que se quería hay que asumirlo. Una opción es elegir otra carrera de la misma área o pensar en dar la PSU nuevamente o ingresar al sistema privado”, comenta la profesional.
Elección de carreras con mirada cuestionadora
El drama de los más de 16 mil estudiantes de carreras del área criminalística no se puede repetir. Estudiantes que vieron apagados sus sueños de ser profesional por elegir una carrera con una campo laboral hoy cuestionado lleva a pensar en la importancia de informarse bien antes de elegir una carrera. 
Patricia Barrera, quiere estudiar Derecho, su primera opción será la Universidad de Chile, pero si no optará por una institución privada. Conoce el drama de los estudiantes de criminalística, por eso quiere informarse bien sobre las carreras y universidades para que no le suceda algo similar.
“Hay muchas carreras y egresan profesionales que no tienen trabajo. Por eso las instituciones de Educación Superior deberían ser más realistas y ofrecer carreras que no tengan proyección. Sale alguien que invierte en su carrera, se endeuda y después no encuentra trabajo, eso es complicado” enfatiza la postulante.
Héctor Opazo, del Departamento de asuntos estudiantiles de la División de Educación Superior del Ministerio de Educación, plantea que hay que tener varios temas claros para elegir la carrera y la universidad en que se va a estudiar. Entre otros temas, explica, hay que saber que existe un organismo autónomo llamado Comisión Nacional de Acreditación, que tiene por objetivo asegurar la calidad de la educación superior, para eso, evalúa las instituciones y las carreras acreditando su calidad por un mínimo de dos años y por un máximo de siete.
“Hay que entender que hay dos tipos de acreditación, una institucional y otra por carrera. Hoy la acreditación es voluntaria, por lo tanto, no podemos decir que las carreras o instituciones que no están acreditadas son malas. Sin embargo, las que están acreditadas tienen un parámetro objetivo de comparación”, comenta el profesional.
¿Qué mide la acreditación institucional y la por carrera?
Mide procesos globales de gestión, de docencia, investigación e infraestructura. La acreditación por carrera es un índice más cercano a la calidad: por ejemplo, campo laboral, número de libros por estudiantes, variedad de libros por estudiantes, etc. Si cumplen un estándar mínimo uno lo puede asociar a la calidad.
Héctor enfatiza que la acreditación significa cumplir con un estándar mínimo de calidad, “ es distinto una universidad que está acreditada por 7 años a otra que está acreditada por dos y esto debería quedar claro en la publicidad”.
Toda la información acerca de la acreditación por carrera y por institución está disponible en la Web de la Comisión Nacional de acreditación www.cnachile.cl allí los postulantes podrán informarse sobre el proceso de acreditación de las instituciones y carreras a las cuales postularan y podrán encontrar los informes de rechazo de acreditación de algunas carreras y universidades.
Desde el Mineduc, Héctor Opazo, explica la importancia en que los padres deben informarse y ser cuestionadores con la oferta de las carreras. “Los apoderados también pueden informarse antes de ir a las instituciones para matricular a su hijo en algún plan de estudio. Si les interesa la proyección laboral de la carrera que sus hijos eligieron pueden visitar el sitio en internet www.futurolaboral.cl, que es el primer paso para el sistema información sobre ingreso a las carreras, porcentaje de egresado, campo laboral, ingresos económico. Otro consejo para los papás es preguntar sobre el currículum de los académicos, malla curricular y compararlos con los de otras casa de estudios”.
El mensaje entonces es tomarse con calma el proceso de postulación y evaluar.