Alrededor de 30 universitarios, de distintas casas de estudio, participaron en el al primer encuentro de la comunidad de Taizé en Latinoamérica, realizado en Cochabamba Bolivia entre el 10 y el 14 de octubre pasado. Ya en Cochabamba los estudiantes se sumaron a la delegación chilena, una de las más grandes del encuentro, que convocó a más de 400 jóvenes de todos los rincones de nuestro país. Ver galería fotográfica
Muchos se preguntarán que es Taizé y por qué llama tanto la atención a los jóvenes. Taizé es una localidad ubicada en Francia, centro neurálgico del surgimiento de una de las comunidades ecuménicas más grande del mundo, fundada por el Hermano Roger en 1940 y que lleva el nombre de su lugar de origen.
La comunidad está formada por un grupo de hermanos, de distintas nacionalidades y religiones, que se comprometen para toda la vida con la tarea de compartir los bienes materiales y espirituales, vivir celibato y tener gran simplicidad de vida. Desde sus inicios esta comunidad invita a jóvenes de todos los países de Europa y también de otros continentes a la localidad francesa a participar en los encuentros centrados en "la vida interior y la solidaridad humana".
Es curioso el enorme interés que despertó en los jóvenes chilenos este encuentro de oración. Admirado también estaba Cristian Espinoza, hermano de la comunidad Taizé de origen chileno y que adoptó este estilo de vida monástico hace más de 5 años.
¿Qué tiene Taizé qué cautiva tanto a los jóvenes Chilenos?
Es curioso porque en Chile no hay una comunidad de Taizé, sólo hay jóvenes que han ido a Taizé y están haciendo una experiencia por una semana, por 3 meses o por un año. Sin embargo también hay jóvenes que no han viajado nunca a Taizé y practican nuestro estilo de oración en sus parroquias o comunidades y esto los motivó a participar en el encuentro de Cochabamba y así conocer más a fondo a la comunidad
Cristian, conoció la comunidad en 1998 para el Encuentro Continental de jóvenes, cuando un grupo de hermanos llegaron a la Parroquia San Cayetano de La Legua donde él participaba. Esta situación motivo que cada año, dos jóvenes viajen a vivir la experiencias durante 3 meses con los hermanos de Taizé. Luego, de dos experiencia vividas en Francia y después de hacerse acompañar espiritualmente, Cristian decidió hacer de Taizé un estilo de vida.
Al igual que Cristian, Javier Hermosilla fue invitado a vivir un tiempo a Taizé en 1991. La idea era compartir las distintas experiencias de Fe, escuchar, aprender de las vivencias de otros, y conocer la vida en comunidad. “Lo primero que me llamó la atención fue la gran diversidad que se respira.. Jóvenes de distintas iglesias cristianas comparten y rezan juntos sin hacer ninguna distinción. Es una experiencia de profunda confianza... Todos nos acogemos en la diversidad de nuestros idiomas, culturas, iglesias, como iguales, como hijos de un mismo Dios “, recuerda Javier quién sigue vinculado a la comunidad y participó en el reciente encuentro en Cochabamba.
Un nuevo estilo de oración
La mayoría de los universitarios que viajaron a Cochabamba se embarcaron en una nueva aventura. Nunca habían viajado a Taizé y no sabían mucho de esta comunidad, pero fueron conquistados por el enorme poder de sus oraciones centradas en el canto. Antes de partir al encuentro, en la misa de envío presidida por el Vicario de la Pastoral Universitaria, Padre Andrés Moro, se percibió el entusiasmo que acompañaba a los universitarios chilenos que felices recibieron la bendición para partir hasta gran aventura.
Víctor Ledesma, de la Pastoral Duoc de Valparaíso no conocía mucho la comunidad, pero se sumó al grupo de universitarios que viajaban a Cochabamba para vivir algo nuevo, “Conocí la comunidad Taizé en misiones un poco por los cantos y la forma de oración. Pero por primera vez tengo un encuentro con la comunidad propiamente tal”.
Sandra Irribarra, forma parte del equipo de dirigentes de la Pastoral Universitaria y estudia Educación Diferencial en la UMCE. Viajó a Cochabamba. Partió con su mochila llena de anhelos pues, "soñaba con conocer más de la comunidad y poder compartir este encuentro con gente de otras culturas que siguen al mismo Dios". A su regreso tomamos contacto con ella nuevamente para que nos contara cómo le fue y si cumplió sus expectativas.
¿Cómo fue la experiencia en Cochabamba?
Fue una experiencia que marcó mi vida. Pude reconocer la realidad de otros hermanos, viví lejos de los míos experiencias tan significativas y compartí con personas que recién se conocían ... Fue bonito encontrar refugio y amor en una familia que recién te conoce y te acoge, en otro país, eso es algo que no puedes olvidar. Fue y será una experiencia inolvidable y llena de satisfacciones y mucho amor de Dios.
¿Qué podrías decir de la espiritualidad Taizé?
La oración Taizé propiamente tal, es un espacio dedicado sólo a Dios y a uno mismo, es un instante perfecto para reflexionar, sanar, perdonar y amar. Un momento tan mágico, que deja una sensación agradable y de mayor compromiso con Dios.
Sandra, se vino con el gran desafío de replicar en su universidad lo vivido y está convocando a distintos jóvenes a encuentros “los invito a vivir un momento de paz y entrega, de simpleza y contemplación. Que en oración y canto somos todos hermanos e hijos de Dios". Los interesados deben contactarse con Sandra al correo soriastra@hotmail.com
Chilenos y bolivianos se unen en acto de reconciliación
Elizabeth Valdés, encargada de Formación de la Vicaría Pastoral Universitaria, acompañó al grupo de jóvenes de la VPU. Llegó muy contenta y con el desafío, de compartir eclesialmente con parroquias y otras vicarías en encuentros de oración. Es por ello que ya invitó a los jóvenes de la Legua a un espacio de oración, propio de la pastoral universitaria, llamado "María Mírame" que se realizará el 24 de noviembre en el Santuario del Cerro San Cristóbal a las 19:30hrs.
Sobre Cochabamba, Ely describe el ambiente que vivieron los universitarios chilenos. "Pasaron de la euforia de vivir algo desconocido a adquirir las herramientas que te entrega Taizé. Siento que todos se vinieron con el desafío de entregar un mensaje de paz y reconciliación en sus universidades replicando lo vivido en el encuentro"
¿Cuáles fueron los signos de reconciliación del encuentro?
La delegación chilena quiso hacer un acto concreto de reconciliación. Fuimos al pabellón de Bolivia cantando una canción de Paz y abrazamos a nuestros hermanos bolivianos y les manifestamos que sabemos que tenemos problemas históricos por el mar y las fronteras,
pero los temas de soberanía no tienen nada que ver con la fe
y el cristianismo.
Este sencillo gesto de perdón no quedó ahí. Luego los chilenos espontáneamente escribieron mensajes de paz para sus hermanos bolivianos, llenando dos grandes sobres que fueron entregados a la delegación de Bolivia sin saber que sería el signo del encuentro. Al finalizar la eucaristía de clausura, el Obispo de Cochabamba, Monseñor Tito Solari, mostró los sobres que contenían una carta abierta de los jóvenes chilenos a los jóvenes bolivianos donde pedían perdón. Fue el momento más emocionante del encuentro, los aplausos fueron fuertes y las lágrimas acompañaron un fuerte abrazo de paz de dos pueblos con historias irreconciliables.
“Fue el signo menos pensado, pero el más concreto del encuentro que nos permitió promover la paz. La verdad es que fue un encuentro bien rezado, muy abierto a compartir, a ser hermano del otro”, recordó con emoción Elizabeth Valdés.
Cristian Espinoza, hermano de la comunidad Taizé, estaba muy contento con este gesto de reconciliación entre chilenos y bolivianos. Además destacó el enorme interés que existe en los jóvenes de Latinoamérica y Europa por la espiritualidad Taizé. La convocatoria superó totalmente las expectativas; de 2 mil jóvenes que se esperaban llegaron a 7 mil participantes; 5 mil inscritos más 2 mil familias bolivianas que acogían a los jóvenes en sus casas. ” La comunidad de Taizé está feliz por lo vivido y los jóvenes y el obispo de Cochabamba también. Se logró que mucha gente del campo bajara a la ciudad y que se dieran gestos de reconciliación que opacarán la históricas rencillas entre los bolivianos que habitan en el campo con los que habitan en la ciudad” Comentó con satisfacción el hermano de Taizé.
Es probable que en 3 años más vuelva a realizarse un encuentro en Latinoamérica y dentro de las posibilidades de lugar está Chile. El próximo año se repetirá la experiencia de Cochabamba en Kenia-África, la misión de la comunidad Taizé es ayudar a los países con el tema de la reconciliación por medio de los jóvenes.