Ya lo habíamos anunciado, la celebración del Día del Joven Solidario, se venía bien movido en la Vicaría Pastoral Universitaria. Y así fue. Momentos para compartir, reflexionar y llevar a cabo acciones sociales fueron parte de una jornada marcada por la pregunta sobre ¿Cómo, desde la propia vocación se puede hacer una opción por los más pobres?
A continuación, revivimos paso a paso el itinerario del Día del Joven Solidario 2007 en las historias de sus protagonistas. Ver galería fotográfica del día del joven solidario.
Una mesa fraterna dispuesta en el salón del primer piso de la VPU esperaba a sus comensales de las pastorales universitarias y del grupo “Encuentro en la Calle”. Poco a poco fueron llegando y cuando ya estaban todos nuestro Vicario dio el vamos oficial al día con el inicio de la actividad “La Mesa está puesta, Cristo te espera”. “Celebramos este espacio para encontrarnos y compartir las inquietudes de quienes desean realizar acciones solidarias y los que ya llevan un camino de servicio acompañando a personas en hospederías y calles. Esperamos que sentados a esta mesa podamos conocernos y producir un diálogo fecundo para futuros proyectos que nos lleven a descubrir una vez más a Cristo en nuestros hermanos”, reflexionó el P. Andrés Moro.
Durante el almuerzo, los participantes intercambiaron inquietudes y experiencias en torno a la solidaridad, como por ejemplo, las visitas que permanentemente hace un grupo de jóvenes de “Encuentro en la Calle” a distintas hospederías, entre ellas “El Obrero”, en el sector de Av. Mata. Uno de sus integrantes, Sergio Pinochet, contó cómo este proyecto le ha permitido ayudar, entregar amistad y acercar a Dios a otras personas. ” Lo más impactante de una hospedería es encontrase con la realidad extrema en que viven algunos, con historias de abandono, separación de sus seres queridos, gente que por mucho tiempo ha hecho de la calle su hogar. Esas vivencias te cambian la perspectiva de la vida, porque te das cuenta que ellos aún en situaciones extremas conservan su dignidad y ese es un mensaje muy potente para el hombre moderno, que a veces da a su existencia una profundidad que va por lados muy distintos".
¿De qué manera Cristo está presente en todo esto?
Vemos que muchas de las personas que viven allí tienen una dimensión religiosa muy profunda, de mucho sentimiento, no dejan de creer a pesar de su realidad. Cuando la existencia humana se vive al extremo la fe es una forma de aferrarse a la vida.
Así como “El Obrero” hay otros lugares a veces imperceptibles entre el ajetreo y la indiferencia de la ciudad, que se preocupan de acoger a quienes no tienen un lugar donde vivir. Uno de esos lugares es “El Alero”una casa que alberga a 15 hombres, jóvenes y adultos. María Loreto Elso (29) es agente turística y un sábado al mes lo dedica a compartir con los abuelitos de “El alero”. Participar de “Encuentro en la Calle” fue una decisión que tomó luego de participar de la Navidad en la Calle el año pasado, en esa ocasión conoció por primera vez el hogar, sus habitantes y lo que significaba pasar una noche tan especial junto a esas personas. “He descubierto que no se necesitan tantos recursos para hacer feliz a otra persona, que con cosas tan simples como entregar tiempo puedes alegrar a esos abuelitos que se animan al sentir que alguien se preocupa de ellos.”
Solidaridad, una opción concreta
Cuando el cielo de Santiago oscurecía y el frío y la lluvia se mezclaban en las calles de nuestra ciudad los distintos grupos de jóvenes que compartieron en “La Mesa está Puesta” salieron de la Vicaría no para irse a sus casas sino para emprender camino hacia las distintas hospederías de que iban a ser acompañadas en la noche.
Alrededor de 10 universitarios visitaron la “Hospedería Aldunate”. Allí compartieron la palabra y una rica tallarinada que alegró la fría noche de los más de 20 hospedados que se encontraban en el lugar, hombres adultos, que por diversas razonas hacían familia en esa casa. Durante la noche los hospedados apreciaron que “Encuentro en la Calle” lleve más de un año visitándolos interrumpidamente, pero lo más valorado por ellos fue que este mismo grupo decidiera pasar la Navidad junto a ellos.
Leonardo Pérez, estudiante de pedagogía (UMCE) también participó del grupo y a la hora de hablar de solidaridad se refiere a Jesús y San Alberto Hurtado como modelos a seguir “nos han enseñado del amor y respeto que debe existir entre los seres humanos. Lo que yo hago es un esfuerzo mínimo en comparación a lo que ellos hicieron por los demás. Yo vengo hace 6 meses, ha sido una experiencia buena, pero no es fácil, cuesta entrar en un ambiente tan distinto al que uno vive. Yo le diría a otros jóvenes que se pongan a pensar que en la sociedad hay demasiada desigualdad y pobreza material y nosotros como jóvenes tenemos que luchas para vencer esa desigualdad, tenemos que sentirnos con el derecho a cambiar el mundo”
Para algunos la celebración del “Día del Joven Solidario”
fue una experiencia nueva. Así lo fue para Sebastián Bacquet, de la pastoral presente en la U. Diego Portales e integrante del equipo de dirigentes VPU. Junto a otros jóvenes llegó ese día hasta una hospedería de hombres en Av. Mata y el encuentro con las personas del lugar lo emocionó muchísimo, tanto así que está entusiasmado en desarrollar algún tipo de acción social con gente adulta que muchas veces se encuentra en situación de pobreza o abandono pero que a pesar de lo difícil que ha sido su vida tienen una esperanza que contagia. “Participando del Día del Joven Solidario se me amplió la visión sobre la solidaridad universitaria que en mi caso había desarrollado haciendo clases de matemáticas a niños inmigrantes sin educación formal y enseñando a tocar guitarra a un coro de un Colegio. Al conocer la hospedería me dieron muchas ganas de trabajar con ese segmento de gente, adulta, pobre en lo material pero con mucha riqueza interior para entregar”.
¿Cómo desde tu vocación puedes hacer una opción por los pobres?
Desde mi área que es la psicología creo que puedo ser mas empático con las demás personas, no se trata tanto de llegar y atender sicológicamente a 5 personas gratuitamente sino de querer hacerlo de corazón porque esas personas que necesitan esa atención son mis hermanos. Tienen que ser una opción a conciencia porque quizás lo que necesita una personas no otro tipo de ayuda que talvez no tenga que ver con mi carrera pero que de igual manera puedo aportar con mis talentos, tal vez les puedo alegrar con una canción, con una conversación, con mi forma de ser persona.
Con estos testimonios queremos invitar a más jóvenes a construir solidaridad en aquellos ambientes en que les toque desenvolverse. Siempre habrá alguien que necesite de alguna sonrisa, de alguna palabra para compartir. Salgamos a su encuentro !!!!!!!