El martes 26 de junio pasado, Álvaro Morales (22) estudiante de la Universidad Tecnológica Metropolitana UTEM fue agredido con amoníaco en su ojo izquierdo en medio de un enfrentamiento entre un grupo de encapuchados y estudiantes del plantel de Macul, quienes pretendían evitar manifestaciones violentas al interior de la universidad. El joven, quien a raíz de la agresión perdió 70% de visión en su ojo, se está mejorando, mientras en el plantel se empieza a trabajar para esclarecer lo sucedido. “Álvaro está mejorando lentamente. Tendrá que haber evolución para regenerar tejido y control médico. Ya regresó a clases para a dar las pruebas que le faltan y está contando con todo el apoyo de la Universidad”, contesta Claudio Muñoz (21), Presidente de la Federación de Estudiantes de la UTEM quien ha liderado una nueva postura estudiantil en pro del diálogo y contra la violencia como medio de expresión juvenil.
Desde que el estudiante de ingeniería en comercio exterior asumió a la cabeza de la FEUTEM, ha planteado la necesidad de cambiar la imagen que comúnmente se tiene de las universidades del llamado “sector Macul”, estigmatizadas por las barricadas, acciones de encapuchados y enfrentamientos con carabineros. Para ello dice el dirigente es urgente un cambio cultural que involucre a la sociedad en su conjunto. “Hacer demandas sociales es súper válido, pero hay que detenerse en la forma en cómo se realizan. La semana pasada vimos expresiones sociales de forma vandálica que dañaron la integridad del otro, por eso, como jóvenes queremos erradicar estos actos violentos que no son solamente de la universidad, sino a nivel global”, afirma el dirigente quien ha recibido algunas amenazas en señal de rechazo a su posición.
Claudio asegura que las manifestaciones de hace unas semanas en la UTEM fueron expresión de un grupo minoritario de personas que lamentablemente “mancha los ideales de estudiantes que quieren construir una mejor sociedad en Chile”. Ahora lo importante es que lo sucedido no se vuelva a repetir al interior del lugar de estudio, por eso ha decidido participar, junto a representantes de las federaciones de las universidades Católica y USACH, en la campaña “Exprésate sin violencia”, organizada en conjunto con el Instituto Nacional de la Juventud.
¿Por qué están participando de esta iniciativa?
Nos dimos cuenta que la juventud en general manifiesta sus ideas por medio del diálogo que no viola la integridad del prójimo, sin embargo, sabemos que hay una minoría que a veces desvirtúa el fondo de una idea, actuando de forma violenta. En esta postura recibimos el apoyo de la universidad y el día del conflicto tuvimos una reunión con la ministra Yasna Provoste quien nos apoyó.
También han recibido el rechazo de algunos sectores... incluso amenazas
Sí, también se producen rechazos, ahora hay que tomar en cuenta que es una minoría, grupos dentro de la universidad y de fuera que sienten que les estamos quitando la libertad de manifestarse, pero la única respuesta que yo les doy es que ellos rompen la libertad cuando tratan o se manifiestan frente a sus pares con agresiones.
¿Cómo afectó este hecho a Álvaro?
Al principio se sentía bastante mal por el hecho de que sus mismos pares actuaron tan violentamente con él, había un sentimiento de rabia y de tristeza. Ahora está más tranquilo con ganas de seguir estudiando, quizás tratando de fomentar que por medio de la violencia no se consigue nada y él es un claro ejemplo de lo que se consigue con violencia.
¿Se identificó a quienes protagonizaron este hecho?
Hasta el momento hay dos investigaciones, uno es el sumario interno que lleva la universidad y otra es una investigación a raíz de la denuncia de Álvaro, junto con la querella que presentó la intendencia. Aún no hay cien por ciento de claridad de las identidades.
Enfrentar la situación a cara descubierta
Cuando una persona es agredida física o psicológicamente se puede producir en ella temor a volver a ser maltratado o deseo de revancha por la acción de la que fue víctima, por eso manejar estas secuela es muy importante a la hora de enfrentar este tipo de situaciones dentro de la universidad, así lo explica el doctor en sociología y académico de la Universidad Católica, Alejandro Reinoso. “Creo que sería importante que la persona agredida hable a cerca de que le sucedió, de los efectos que esto produjo en él, que converse con la personas que vivieron ese momento traumático, elaborar personalmente su percepción de los hechos en el espacio familiar o de amistad”.
Para el sociólogo, el único camino posible para enfrentar este tipo de hechos es con espacios de diálogo al interior de la universidad. "La sociedad no es tan universal y tiende a encerrarse en ghettos, a plantear discursos autoritarios y cuando encapuchados entran a una universidad, sin mediar diálogo, lo que quieren es mostrar que ahí hay una verdad propia y cuando la verdad está solamente de mi lado no hay otra alternativa que hacer desaparecer al otro. Para enfrentar estas situaciones, debe existir un cuidado del espacio universitario, respeto al otro, tolerancia a la diversidad, apertura a escuchar opiniones distintas. La expulsión de los responsables es una medida jurídica de la universidad, una sanción ejemplificadora para que no se repitan estos hechos, pero si no hay diálogo, ni espacio para que la persona que hable, cuente por qué actuó de ese modo, sino se conoce sus dificultades, no se llega a una toma de conciencia”.
Hablando de lo sucedido en la UTEM, el especialista destaca la reacción de los estudiantes del plantel quienes se expresaron rechazando cualquier tipo de manifestación de violencia. “Su reacción fue contener, poner límite en la universidad y eso me parece un signo para recalcar de jóvenes que responden a la violencia en términos de un NO. Es un caso que requiere profundizar en cuáles son los factores que favorecerían que las personas pudieran decir basta en distintos campos”.
Como vicario de la Pastoral Universitaria de Santiago, el Padre Andrés Moro valora también la actitud de los jóvenes universitarios de la UTEM que se han hecho presentes a través del presidente de la Federación. “Muchas veces he debido explicar que son miles los estudiantes del sector Macul que no desean ser marcados como una generación violenta muchas veces amparada detrás de una capucha y que nunca hay seguridad de que realmente sean estudiantes de las mismas sedes. Los estudiantes de la UTEM han demostrado que sólo una decisión en clave de diálogo y no violencia, puede acallar las acciones cobardes de quienes al no tener argumentos basados en la reflexión, base de la educación superior, pretendieron herir a quienes defendían su derecho a estudiar y a crear un Chile más justo y respetuoso”.
Apoyo de la Feusach
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La Federación de estudiantes de la Universidad de Santiago también apoya la postura de la Feutem y por eso participa de la campaña “Exprésate sin Violencia”, así lo explica Francisco Pacheco, Vicepresidente de la FEUSACH.
"Fuimos invitados por el presidente de la FEUTEM, que fue quien impulsó la campaña y estamos participando ya que nos parece que la violencia no es modo de expresión para poder obtener logros sociales. Creemos que a través del diálogo y propuestas concretas se puede llegar a fines que permitan que los estudiantes tengan una mejor calidad de vida y desarrollarse mejor como persona".
¿Cómo se hace presente esta postura dentro de la USACH? Este año la federación de estudiante ha intentado dialogar con quienes vienen a hacer desmanes, que en general es gente externa a la universidad. Últimamente cuando ha existido detenidos, se ha establecido que un 95% de ellos corresponde a personas de afuera de la Universidad y sólo un 5% pertenece a nuestra casa de estudio. Para nosotros es un desafío permanente, si tenemos la claridad y un medio de comunicación adecuado con la autoridad, los conflictos se van a poder resolver sin problemas.
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