
“El Voluntariado es la mejor experiencia que he podido tener”. Así de convencido suena la voz de Félix Quiñónez, estudiante de Música en la UMCE y voluntario en la "Casa de Acogida Amigos de Jesús", institución que acoge a menores con algún tipo de discapacidad física o mental. “Uno aprende de los niños y aporta para que cada día sean un poco más felices”, explica el voluntario.
La vinculación de Félix con los niños de la casa “Amigos de Jesús” fue un proceso que tomó su tiempo. Luego de varias invitaciones para participar en la atención de los niños Félix decidió ir y aportar a través de un taller de musical. Al ver que los niños intentaban llevar el ritmo de las melodías que les enseñaba
quiso seguir participando. "Me di cuenta que si eran capaces de lograr ese pequeño gesto podrían lograr mucho más a si es que empecé a trabajar con ellos. Lo que más me motiva a participar es ver lo feliz que se ponen cuando aprenden una nueva canción”.

Javiera Rencoret, de la Pastoral de Odontología (Universidad de Chile) es voluntaria del programa “Adopta un Hermano” acompañando a dos niñas de la comuna del Bosque. Son cuatro horas semanalmente que destina a compartir con ellas y apoyarlas en su desarrollo cognitivo, sin embargo, el tiempo suele ser mucho más por la cercanía y compromiso que ha generado con las pequeñas. “Lo que me motivó a ser voluntaria fue mi necesidad de expresar el amor a través de obras concretas porque aunque veas las necesidades de la gente en la televisión o en la calle, el echo de estar con ellas, de conocerlas, empapándote de su realidad es algo que te llega y que pasa a formar parte de tu vida también. En un minuto sentí el deber como católica de hacer algo por cambiar esas situaciones, muchas veces criticamos lo mal que están las cosas pero si queremos realizar un cambio tenemos que empezar por actuar nosotros mismos”, explica Javiera.”.
Los testimonios de Félix y Javiera demuestran que sí es posible estudiar y comprometerse con nuestros hermanos más necesitados. Experiencias como la de ellos son las que el nuevo proyecto de voluntariado de la Vicaría Pastoral Universitaria quiere invitar a vivir a los estudiantes de la educación superior.
VES: Voluntariado de la Educación Superior
El sentido del programa de Voluntariado de la Pastoral Universitaria, es crear un espacio donde se encuentren, por una parte, las inquietudes solidarias de jóvenes de la educación superior, y por otra, las realidades de vulnerabilidad social presentes en nuestra ciudad.
Ver video del voluntariado
La idea es propiciar que cada voluntario, pueda tener una experiencia de encuentro a través del servicio concreto que va a desarrollar en diversos lugares, hogares y casas de acogida, que forman parte de una red social articulada desde la Vicaría:
Casa de acogida Amigos de Jesús: Acoge a niños y niñas con discapacidad física o mental en el sector de Cerro Navia.
Fundación Gente de la Calle: Atiende a hombres adultos que se encuentran en situación de vulnerabilidad social en el sector de la Vega Central.
Escuelita de la Paz: La Comunidad San Egidio se reune con voluntarios todos los sábados en la en tarde en la Vicaría para compartir con menores en riesgo social ayudándoles con sus tareas escolares.
Trabajo con personas en situación de calle: La Comunidad San Egidio se reune con voluntarios para salir en las noches a compartir con hermanos y hermanas que se encuentran en situación de calle en el sector del centro de Santiago.
Aprendamos: Programa educativo donde voluntarios apoyan enreforzamiento escolar y preparación para rendir la PSU a jóvenes de la Población La Bandera.
Formación
El área Social de la VPU, a cargo de dirigir el nuevo proyecto, conducirá el proceso personal y comunitario de los voluntarios, entregándoles permanentemente acompañamiento espiritual, asesoría teórica y técnica que facilite en ellos el desarrollo de un proyecto de vida que integre valores y principios de la solidaridad.